Panfleto integrista posterior a los actos de Montejurra (1968)

Panfleto publicado en mayo de 1968 por una autodenominada Junta Depuradora Carlista (denominación tras la cual muy posiblemente se esconda la policía franquista) con el fin de atacar a las organizaciones progresistas de la juventud carlista, incluidos los GAC, a los oradores de Montejurra, a destacados carlistas de Madrid y de Zaragoza, y de sembrar la confusión entre los carlistas mezclando verdades con mentiras a raíz de la intervención desafortunada de un grupito de provocadores en los actos de Montejurra. 

A TODOS LOS CARLISTAS

Cuando la mentira, la falsificación y el engaño, es el único motor que impulsa las acciones políticas de ciertos hombres, empeñarse en dialogar con ellos es caer en grave pecado de ingenuidad.

Somos muchos los carlistas que conocemos la génesis de lo ocurrido este año en Montejurra. Sabemos los nombres de quiénes organizaron la manifestación convocada para el día 4 de mayo en Pamplona, con el único objetivo de poner al Carlismo al margen del 18 de Julio. Y el Jefe Regional de la Comunión Tradicionalista de Navarra –caballeroso carlista que tuvo que desautorizar la convocatoria–, lo sabe también. Porque se trata, y perdonadnos amigos si no damos nombres, de los jovenzuelos progresistas que se presentan bajo la careta de “Grupos de Acción Carlista”, siguiendo las consignas de quienes actúan dentro del Carlismo de Madrid y Zaragoza, a través de la A.E.T. [Agrupación de Estudiantes Tradicionalistas] y del M.O.T. [Movimiento Obrero Tradicionalista].

Tampoco ignoramos quienes son los que redactan la propaganda de CARÁCTER MARXISTA –si amigos de Zaragoza, de CARÁCTER MARXISTA–, que se distribuyó durante los actos. “Que son los mismos –como muy bien dice una conocida personalidad del Carlismo en su carta dirigida al Presidente de la Hermandad de Montejurra–, que durante los actos de la tarde en Estella, portaban una pancarta que decía ¡Viva Che Guevara!. Los mismos que gritaban ¡Viva la Libertad!, para contrarrestar los vivas al Rey Javier. Los mismos que enarbolaban pancartas en las que se abogaba por las comisiones obreras, que fueron destruidas por un grupo de requetés madrileños. Los mismos que se alían en la Universidad con los troskistas, y en las comisiones obreras con los comunistas. Los mismos, en resumen, que pretenden hacer renegar al Carlismo de sus ideales, de su historia y de su lealtad al 18 de Julio”. Sigue leyendo

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Tiempos de incontrolados (1992)

El Mundo

14/06/1992

Javier Ortiz

Había una densa bruma, aquella mañana de primavera, en Irache. El gentío, boinas rojas en casi todas las cabezas, se agolpaba para iniciar la ascensión a Montejurra, el acto solemne anual del Partido Carlista. Los altavoces hacían sonar la voz de José Antonio Labordeta y los no-carlistas invitados al acto charlábamos en grupo sobre ya no me acuerdo qué: sobre el mal tiempo y las incómodas tradiciones montañeras del carlismo, supongo. Recuerdo, eso sí, a un muchacho que me dijo llamarse Aniano Jiménez, que era de Cantabria y dirigente de la HOAC. De él sí que me acuerdo. Muy bien.

En ésas estábamos cuando, de repente, se produjo un revuelo. La gente empezó a dar voces nerviosas y a agolparse. «¿Qué pasa?», pregunté a Aniano. «No sé; voy a ver», me contestó, y marchó hacia el tumulto. A mí me dio justo tiempo de contemplar cómo un tipo vestido con una gabardina blanca empuñaba una pistola y disparaba. Un minuto después, Aniano Jiménez agonizaba junto a mí. «No aviséis a la Policía, que estoy fichado», dijo. Y se desvaneció, mortal. La voz de Labordeta -nadie pensó en cortar la megafonía- seguía atronando en el aire: «A varear la oliva / no van los amos; / a varear la oliva / van los ancianos.» Sigue leyendo

Algunas fotografías de Montejurra 76

“Partidarios de Carlos Hugo expresan su indignación de regreso del monte en la explanada, tras los gravísimos sucesos de la romería de Montejurra (Navarra), saldados con un muerto y cuatro heridos de bala”. CÉSAR LUCAS. “Tiros desde Montejurra en la niebla contra una multitud indefensa” en El País, 11/05/1976. Sigue leyendo

Montejurra cumple 25 años (2001)

La Voz de Galicia

08/05/2001

Eva Martínez Orosa

El 9 de mayo de 1976, la ascensión al monte vasco acabó con dos muertos

El episodio sangriento comenzó de manos de los ultraderechistas seguidores de Sixto de Borbón, que atacaron en las inmediaciones del monte a los partidarios de Carlos Hugo, más progresistas, que estaban a punto de iniciar su ascensión anual en Vía Crucis a Montejurra. Los de Carlos Hugo consiguieron repeler el ataque con puños y bastones de montaña. En medio de insultos proferidos por sus atacantes, iniciaron su vía crucis monte arriba. Pero la violencia los volvió a sorprender.Cerca ya de la cima, los partidarios de Sixto de Borbón los esperaban agazapados en unos arbustos al borde del camino. Les dispararon con pistolas automáticas y después con ametralladoras. El joven de 20 años Ricardo García Pellejero, estellés, murió de un disparo en el corazón. Otro herido, Adriano Giménez Santos, falleció cuatro días después. Una bala le había perforado el colon. Sigue leyendo

La transición sangrienta: Una historia violenta del proceso democrático en España (1975-1983) (2010)

La llamada «Transición» no fue un proceso pacífico como se cree. Al contrario, fue un momento histórico de violencia extrema, cargado de muerte, como esta investigación demuestra con datos irrefutables. En La transición sangrienta, Sánchez Soler pone de manifiesto la política desarrollada en España desde los aparatos del estado en prisiones, comisarías y cuartelillos; la opresión generalizada, las conexiones de la guerra sucia y la dialéctica criminal emprendida por ETA, GRAPO y otros grupos. Terrorismo, represión y guerra sucia son los tres ejes coercitivos de la transición española, un período que propició el regreso a una legislación propia de la posguerra, con leyes penales especiales, mientras se implantaba una estrategia represiva y sistemática para controlar la calle. El resultado: más de seiscientos muertos.El silencio de la «Transición» oficial sobre esta cuestión supone, en la práctica, la continuación de la política de olvido aplicada a las víctimas de la guerra civil y la represión franquista. Este exhaustivo trabajo de investigación recorre ocho años de la historia reciente de España. Años en los que muertos y heridos se contaron por miles. Son la sangre real de la transición, su auténtico y elevado precio. Y es justo recordar que las víctimas de la violencia política mueren siempre dos veces: con su asesinato y con el olvido.

Atado y bien atado La Transición golpe a golpe (1969-1981) (2018)

Akal

A las diez de la noche del 30 de diciembre de 1969, Francisco Franco se dirigió a los españoles desde El Pardo en su ya tradicional mensaje de fin de año. El director general de Radio y Televisión, Adolfo Suárez, supervisó personalmente dicha transmisión.

«Respecto a la sucesión a la Jefatura del Estado, sobre la que tantas maliciosas especulaciones hicieron quienes dudaron de la continuidad de nuestro Movimiento, todo ha quedado atado, y bien atado, con mi propuesta y la aprobación por las Cortes de la designación como sucesor a título de Rey del Príncipe Don Juan Carlos de Borbón. Dentro y fuera de España se ha reconocido, tanto con los aplausos como con los silencios, la prudencia de esta decisión trascendental», dijo el jefe del Estado. Sigue leyendo